lunes, 11 de enero de 2010

Reseña de Marta Ortiz de mi libro: La fiesta del lenguaje"

12-07-09 | Por Marta Ortiz

La fiesta del lenguaje


CRITICA. La aventura de escribir, de Graciela Aletta de Sylvas. Corregidor, Buenos Aires, 2009, 288 páginas, $ 44.

Pormenorizada y exhaustiva tesis doctoral, La aventura de escribir explicita el homenaje de su autora a la obra literaria de Angélica Gorodischer, y se propone como apertura al diálogo con futuras indagaciones teóricas. Contribución no menor, si se advierte que el corpus abarca la obra completa hasta 2006, hecho que inscribe este libro en la biblioteca de una exploración imprescindible que deberá incluir lecturas y estudios críticos sobre autores de la región, tal como lo destacó, en su presentación del libro, la escritora Noemí Ulla.

Aletta de Sylvas parte de la hipótesis de la versatilidad de una escritura en constante renovación, producción que "no admite el límite de la clausura sino el riesgo de la apertura a nuevas y futuras escrituras", rasgo distintivo de Gorodischer, según se deduce del epígrafe citado en el capítulo I: "La idea de ser no me tienta y se la cambio a cualquiera por la de ir siendo".

La autora distingue cuatro partes que subdivide en diez capítulos. Luego de una introducción que relata y documenta la vida e inserción de Gorodischer en el ámbito intelectual argentino, se recorren los tres ejes que organizaron la investigación. La segunda parte concierne al primer eje, centrado en la incursión en la ciencia ficción, siempre contaminada de sesgos fantásticos o maravillosos que borran la frontera del género y dificultan incluso una clasificación. Una nueva torsión en la escritura analizada abrirá el camino al segundo eje paradigmático: "Mujer, delito y escritura". La visión que aporta el pensamiento feminista opera aquí como bisagra, y la escritora —explica Aletta de Sylvas— hace su lectura de las leyes sociales imperantes y escribe su respuesta ficcional como un acto de resistencia que la inscribe en una clara "estética de contrapoder".

Las mujeres personajes en esta etapa transgreden el orden establecido convirtiéndose en detectives (rol tradicional masculino, inversión que se suma al abordaje paródico del policial), abandonando a su familia para encontrar un lugar en el mundo o humanizando a la Virgen, entre otras propuestas. Un nuevo pliegue colocará a estas decididas protagonistas en el lugar de victimarias, ya no de víctimas: mujeres que matan por insatisfacción, frustración, venganza, justicia, y aún para restablecer el equilibrio ecológico. Doquier (novela, 2002) instaura a su vez un modelo de metamorfosis y ambigüedad identitaria marcada, entre otras variantes, por el travestismo y el disfraz.

El tercer eje, "Los avatares de la escritura", trabaja sobre Prodigios (1994) y Tumba de jaguares (2005), cuya marca común es su repliegue sobre la materia de la escritura. De Prodigios se dice: "Gorodischer entreteje las piezas narrativas en un todo sinfónico en el que la multiplicidad de voces contribuyen a hacer de esta novela una de las más destacadas de la literatura argentina". Tumba de jaguares —propone la autora— parece autogenerarse en el acto de escribir, lo que responde a la imagen de rizoma descripta por Gilles Deleuze, trazando una escritura descentrada, reversible y con múltiples entradas cuyo tema explicita los fundamentos de la escritura.

A la vasta bibliografía específica, esta exploración añade lecturas jurídicas y un enfoque de género "que permiten estudiar la cuestión femenina y criminal en el contexto de la sociedad en la que la mujer todavía ocupa un lugar marginal."

La aventura de escribir... es un texto clave para la valoración de una literatura insoslayable que Aletta de Sylvas define como fiesta del lenguaje pero siempre subversiva y marginal, ya que su autora escribe lejos de los centros de poder. La versatilidad subrayada destaca el rango de aventura constante que ejerció y ejerce esta letra transgresora.

Edward Said ha expresado: "no solo crean (los críticos) los valores mediante los cuales se juzga y se comprende el arte, sino que encarnan en la escritura aquellos procesos y condiciones reales del presente, mediante los cuales el arte y la escritura transmiten significado". Aletta de Sylvas, desde sus páginas, completa: "No se trata de escribir sobre un texto, se trata de escribir desde él".

Publicado en Señales, La Capital, 12/07/09

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